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Lección 5 – Resiliencia y pensamiento constructivo: historia de Jack

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El Pensamiento constructivo es una habilidad muy útil en momentos difíciles ponemos a prueba nuestra capacidad de resiliencia, es decir, de superar momentos difíciles como cuando echas de menos el afecto de los padres y la seguridad de lo conocido, es difícil encajar en el grupo, que las chicas del grupo tienen mucho más pavo que tú, el no de una persona amada… ejemplos que ocurre en la infancia, adolescencia y también en la madurez.

Dale la vuelta  la tortilla

En los talleres de inteligencia emocional a niños, adolescentes o adultos les leo siempre una historia, la historia de Jack porque sorprende como resuelve un niño de 5 años una situación que muchos creeríamos que acabaría en llanto. entre esos muchos, están los alumnos. Así encuentran otra forma de comprender lo que está pasando, sobreponerse y manejar mejor la situación.

Campamento de Verano: Campus WOB
Fuente: campuswob.com

El Taller “Dale la vuelta a la tortillasirvió de mucho a Paula, Marta y Sara que por distintos motivos estaban incómodas y se querían ir del campamento, así que vimos la necesidad de enseñarles lo que es el pensamiento constructivo para que fuesen capaces de sobreponerse a la tristeza instalada y actuar, desarrollando así la capacidad de ser resiliente y junto con el resto de herramientas que desarrollamos en el taller, finalmente quisieron quedarse.

La historia de Jack es un testimonio del Dr.Seymour Epstein y enseña más que nadie sobre el pensamiento constructivo y las artes de la influencia.

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Pensamiento constructivo: Historia de Jack

“Durante mi época de estudiante, durante un curso de psicología del desarrollo, observé a un niño afro-americano de 5 años, a quien llamaré Jack, en una escuela infantil en un barrio humilde de Brooklyn.
En una ocasión, el matón de la clase, que era mayor en edad y en contextura física (además sospeché que padecía un cierta discapacidad mental) se entretuvo en derrumbar las construcciones que iban haciendo los demás niños con sus cubos. Jack estaba muy ocupado en construir una torre lo más alta posible, cuando el matón se le acercó. En cuanto lo vio, Jack de inmediato comprendió sus intenciones. Dirigiéndose a él, le dijo:-¡Qué grande y fuerte que eres! Ojalá yo fuese tan fuerte como tú.

https://elparquedelasemociones.com/wp-content/uploads/2017/02/pensamiento-constructivo-jack-1

-Te apuesto a que tengo más fuerza que nadie -respondió el matón-. Si quiero, puedo darte una buena paliza, tirar abajo tu torre y hacerte llorar.
-Espero que no lo hagas -contestó Jack-. Ya llegué muy alto, y quiero que mi torre llegue hasta el cielo.
El matón lanzó una carcajada, y con un fuerte puntapié hizo volar los cubos por el aire.
-¿Ves lo que hice?- dijo riendo-. ¿No te dije que podía derrumbar tu torre?
Pensé que Jack se iba a echar a llorar, o que protestaría o amenazaría con contárselo a la maestra. En cambio, el pequeño también se echó a reír, exclamando:
-¡Qué patada que le diste! ¡Los cubos volaron por todo el cuarto!
Después de reírse juntos un rato, Jack volvió a elogiar la fuerza de su ‘enemigo’ y lo invitó a jugar con él. Los dos niños se sentaron juntos y al poco tiempo se los veía ensimismados en la construcción de una torre, más alta que la primera.
Pero no sólo eso: Jack era quien dirigía el juego y cuando le pedía a su compañero que le alcanzara alguno de los cubos que habían volado por el cuarto, éste iba corriendo a traérselo.”

Cómo leer la historia de Jack

Para leer esta historia, es recomendable hacer parones y preguntar en cada etapa de la historia,  (pequeños o mayores) qué creen que va a hacer el niño, y qué creen que podría hacer, y por último, qué harían ellos por ejemplo, cuando se acerca el maton, cuando le tira todos los cubos, cuando juegan juntos a los alumnos. La impersonalización les permite ser más sinceros e imaginativos.

Te agradeceríamos que nos contases qué experiencia has tenido al hacerlo en tu clase.

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