10 razones para no pegar a los niños

El uso de la disciplina severa y castigo físico ha sido objeto de investigación en los últimos años. La mayoría de los análisis prueban que el castigo físico causa más problemas que beneficios en los pequeños. Se mire por donde se mire, una ‘torta’, un ‘cachete’, un ‘bofetón’, o pegar a un niño o una niña, no es la fórmula sancionadora más efectiva para educar a los pequeños. El castigo físico hace daño no solo ellos, como también a los padres y a toda la familia. Los efectos y los riesgos, así como las consecuencias de una educación basada en la sanción física, son visibles a los ojos de todos.

Un corto resumen de  las leyes contra el castigo físico: incumple tres de los cuatro pilares de la legislación de la Convención sobre los Derechos del Niño, de 1989. En España, el Código Penal sanciona explícitamente todo tipo de violencia ejercida contra los niños y niñas. Se considera que el castigo físico no es legal. Sin embargo, el Código Civil no es suficientemente claro al respecto.

Jan Hunt, una psicóloga promotora de la crianza con apego, miembro de organizaciones en contra del maltrato infantil y directora de Natural Child Project da 10 razones para no pegar a tus hijos.

1. Pegar a los niños les enseña a convertirse en “pegadores”.

2. En muchos casos el llamado “mal comportamiento”, el niño no está haciendo más que responder de la única manera en que es capaz de acuerdo a su edad y experiencia, a la desatención de sus necesidades básicas como la de recibir la atención de sus padres.

3. Paraliza la iniciativa del niño, bloqueando su comportamiento y limitando su capacidad para resolver problemas o conflictos de una manera humana y efectiva. Como escribió el educador John Holt, “cuando atemorizamos a un niño, paramos en seco su aprendizaje”

4. La frase “Spare the rod and spoil the child”, algo así como “La letra con sangre entra” se encuentra en “Hudibras” un poema satírico del siglo XVII escrito por Samuel Butler; el cual fue escrito para exponer y denunciar la violencia contra los niños. Irónicamente, esta frase ahora se usa para justificar el castigo físico hacia los niños.

5. Los golpes interfieren con el vínculo entre padres e hijos. En contraste, la cooperación basada en el respeto se conservará permanentemente, y traerá años de felicidad mutua al niño y a sus padres a través del tiempo.

6.  Muchos padres nunca aprendieron en su propia infancia que hay maneras positivas de relacionarse con los niños.

7. La ira y frustración que no pueden ser expresadas de manera segura por un niño se quedan en su interior y se pagará a un precio muy alto por los padres y toda la sociedad cuando el niño entre en la adolescencia y la edad adulta.

8. Los golpes en las nalgas, una zona erógena en la infancia, puede crear en la mente del niño una relación entre dolor y placer sexual que puede acarrear dificultades en la adultez. Si un niño recibe poca atención de sus padres, excepto cuando le pegan o lo castigan, los conceptos de dolor y placer se mezclan en la mente del niño. Un niño en esta situación tendrá poca autoestima y creerá que no se merece nada bueno.

9. Los castigos físicos mandan el mensaje peligroso e injusto “de la ley del más fuerte”. El niño llega a la conclusión de que está permitido maltratar a los niños más pequeños. Esto le dificultará establecer relaciones con significado, tan esenciales para una vida emocional emocionalmente satisfactoria.

10. Debido a que los niños aprenden a través de sus padres como modelos, el castigo físico manda el mensaje de que los golpes son una manera adecuada para expresar sentimientos y resolver problemas. Si un niño nunca ve a sus padres resolver problemas de una manera creativa y humana, será difícil que él aprenda a hacerlo. Por esta razón, los patrones se repiten de generación en generación.

Una educación amable, apoyada en una base sólida de amor y respeto, es la única manera efectiva de lograr un buen comportamiento cimentado en fuertes valores internos, en lugar de un “buen comportamiento” superficial basado únicamente en el miedo.

Esto, parece razonable, pero la siguiente pregunta que un educador o padre se hace es: ¿cómo hago entonces, con las malas conductas de los niños y adolescentes?. Ana Isabel Fraga Sánchez  de disciplina Positiva nos da estas alternativas

Si te ha interesado y quieres saber más sobre premios y castigos os animo a que leáis el artículo sobre  de Alejandro Busto  Límites, Premios y Castigos

Artículo orginalmente escrito enescueladepadresprimerizos.com

Foto de David Castillo Dominici,

 

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